| El
Sistema Falkit® puede
disponerse con distintos
acabados superficiales:
en bruto, anodizado o
lacado. A continuación
se explican las
características de estos
dos últimos acabados:
ANODIZADO
El anodizado es un
proceso químico en el que se
crea de manera
artificial una capa de
óxido de aluminio más
profunda que la que
naturalmente protege el
material. En el acabado anodizado estándar esta capa será de 15μ, pudiéndose ampliar hasta 20μ para aquellas zonas con ambientes más corrosivos tales como zonas marítimas o de alta contaminación ambiental.
RIESGOS DEL ANODIZADO
Los perfiles anodizados deben estar libres de defectos visibles sobre las superficies significativas cuando se observan desde una distancia mínima de 5 metros en aplicaciones para arquitectura exterior y de 2 metros cuando se trata de interiores. Debido a la composición variable de cada tocho de extrusión, al propio proceso de anodizado y a
diversos factores cuya variabilidad no es controlable, pueden presentarse diferencias de tonalidad en el anodizado. Por lo tanto, el grado admisible de esta variación de tono deberá ser previamente acordado con las muestras correspondientes. También influye en la apreciación del color la tonalidad de la luz y su grado de reflexión sobre los
perfiles, con lo que el montaje del mismo en diferentes planos hará que existan diferentes tonos. LACADO Recubrimiento de pintura poliéster en polvo con un espesor de capa entre 60 y 80 micras, cuyos colores se encuentran dentro de una amplia gama de colores RAL, tanto en mate como en brillo, así como texturados. Para su limpieza deben
utilizarse productos lo más neutros posibles, evitando los productos básicos o ácidos así como los abrasivos, etc...
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